RESUMEN


¿Qué harías si todo tu mundo cambiara derepente? ¿Si todo lo que pensabas imposible fuera real? Si la persona que más amas estuviera a punto de matarte... y guardara un secreto que podría cambiar tu vida...


CATEGORIA: hetero.

GÉNERO: romance, vampiros

PERSONAJES: Tokio Hotel

CLASIFICACIÓN: +15

TERMINADA: no

26 nov 2011

Capítulo 42:

Hallo mis Aliens lectoras!!!
mmm no se si les guste este capi, a mi me parece algo aburrido
pero bueno ya irá mejor los siguientes ñ.ñ
Bueno pues a leer!!!



--------Narra Beth--------




Cuando llegamos al aeropuerto de Roissy era tarde y ya estaba oscureciendo por lo que Bill no tuvo “problemas” con el sol, le llamé a papá avisándole que el vuelo había estado muy bien y que ya estaba a punto de llegar a casa de mamá para que estuviera tranquilo.
Bill y yo acordamos llegar juntos a casa de mi mamá, le dije que tal vez se sorprendería de verme llegar acompañada por un chico, pero conociéndola, ella no pondría el grito en el cielo como lo haría Arthur, así que quizá podría negociar con ella para que no le dijera nada a mi papá.


Tal como lo suponía, en cuanto le presenté a Bill como mi novio, abrió los ojos tanto que pensé que se le saldrían, yo ya le había contado que estaba saliendo con un chico por medio de los mails que nos mandábamos, pero creo que nunca se hubiera imaginado que un ser tan perfecto podría fijarse en una chica como yo, por suerte después se comportó amablemente con él y nos sirvió una taza de café mientras charlábamos del viaje, acerca de la universidad que íbamos a elegir (Bill y yo le insinuamos que nuestros planes eran asistir a la misma, pero mamá no puso ningún “pero”) y de otras trivialidades en la sala de su casa, después de un rato llegó Henry y seguimos charlando.


Mamá estuvo de acuerdo en no contarle a Arthur que había viajado acompañada, pero dejó claro que no podía dejar que Bill pasara la noche en la casa, lo que se traducía en que no permitiría que pasara la noche conmigo en sus narices, estuvimos de acuerdo, tampoco se puede pedir tanto en la vida, y Henry se ofreció a reservarle una habitación en el Hotel Ritz, Bill estuvo de acuerdo y le dijo que no se preocupara por el costo, claro yo sabía que Bill seguramente tenía dinero en su cuenta de banco como para vivir de por vida en una habitación de hotel de 5 estrellas si le apetecía.


En cuanto estuvimos solas en la habitación de huéspedes que había preparado para mí, comenzó a bombardearme con todo tipo de preguntas sobre mi novio, ya que cuando le mandaba correos no era muy dada a entrar en detalles, quería saber con exactitud como era él, la forma como me trataba y obviamente quería saber si ya había pasado algo entre nosotros, sentí como comenzaban a arder mis mejillas, tomé aire y le respondí lo más “apegado” que pude a la realidad, no me gustaba mentirle a mamá, pero tampoco podía decirle que Bill era un vampiro y que encima de todo ya me había mordido. Le aseguré que no había pasado nada entre nosotros (aún) y que no tenía de que preocuparse.


Pasamos un gran rato platicando, ella estaba feliz de haberse mudado con Henry, lo amaba realmente, aunque sinceramente dudaba que lo amara con la misma intensidad que yo amaba a mi Vampiro... aún así, me di cuenta que había tomado una buena decisión al mudarme con mi papá y así darles su espacio a ella y a Henry. 


Me pregunté si ella sería capaz de renunciar a todo con tal de estar con Henry... si pudiera decirle todo lo que sentía y pensaba en ese momento lo hubiera hecho encantada, ahora comprendía mucho mejor a Georg cuando hacía unos meses me había dicho que deseaba poder revelarme el secreto de la manada, pero que había algo que se lo impedía, ese algo era la lealtad... necesitaba demasiado desahogarme con alguien, hacía tanto tiempo que tenía que quedarme con muchos de mis pensamientos guardados solo para mí, pero ni modo, no tenía opción, no podía revelar todos los secretos que había descubierto en tan poco tiempo, además, si lo hacía era como estar firmando mi autorización para entrar a un manicomio ¿Qué otra cosa podrían pensar de mí si me ponía a hablar acerca de historias de Vampiros y Hombres Lobo? No, ni hablar, era mejor cerrar mi bocota.


Mi mamá y yo nos despedimos ya entrada la madrugada, ella me arropó como cuando era niña y me dio un beso en la frente, luego apagó la lámpara de la mesita y salió cerrando la puerta, pero yo tardé un poco en conciliar el sueño, por consiguiente no me levanté muy temprano que digamos.


Cuando me senté a la mesa para desayunar, Henry ya se había marchado al trabajo y mamá había pedido unos días de descanso para pasar tiempo conmigo, pero solo le habían dejado libre un par de días por la mañana y por la tarde regresaría al trabajo, así que aproveché para preguntarle cosas acerca de mi anillo; al principio no le dio mucha importancia, dijo que no recordaba de donde había salido y me dio a entender que había sido suyo, pero algo en su actitud hizo que dudara de lo que decía y que mi curiosidad creciera aún más...











--------Narra Bill--------




Durante los días posteriores al enfrentamiento en el claro, no había podido dejar de darle vueltas a todo el asunto del anillo de  Beth, pero tampoco quería alarmarla, por lo que decidí no comentarle nada aún, me limité a sugerirle que retomáramos los antiguos planes de viajar a Francia para hablar con Britta, estaba seguro de que a ella le encantaría la idea.
Por supuesto ella aceptó de inmediato, yo me encargaría de todo los gastos, claro, sin que Arthur se enterara.


Ya habíamos acordado que viajaríamos a Francia la semana entrante, el viernes, Arthur la llevaría en su auto hasta la estación de autobuses donde abordaría un autobús que la llevaría a Hamburg, ahí yo la estaría esperando y tomaríamos un avión hasta Francia.
Durante la cena del viernes en casa de Beth, aproveché para decirle a Arthur que mis hermanos y yo saldríamos de vacaciones para justificar mi ausencia y así no levantar sospechas acerca de que acompañaría a Beth, de otra forma él se hubiera negado a dejarnos viajar juntos, sobre todo cuando hurgando un poco en sus pensamientos, “oí” la conversación que había tenido con Beth hacía un par de días, Arthur sabía que era hora de hablar de sexo con ella, sobre todo ahora que notaba que los 10 meses había durado nuestra relación era más tiempo del que a él le hubiera gustado, pero no tenía la más mínima idea de cómo tocar el tema, estaba planeando hablar con Britta y aprovechar para que tocaran el tema entre ellas...


Arthur me hizo muchas preguntas, quería conocerme más a fondo, cerciorarse que estuviera tomando enserio a Beth y saber acerca de mi familia, de donde éramos y todas esas cosas, yo le di todos los detalles, tratando de dejarlo lo más satisfecho posible, afortunadamente tuve la ventaja de poder anticipar sus preguntas y así preparar respuestas convincentes sin revelar ningún detalle “prohibido”.


Estaba tan emocionado con el viaje tanto como creía que Beth también lo estaba, no solo porqué viajaríamos solos, sino también, por lo que esperábamos averiguar del anillo, Beth confiaba en que su mamá le dijera de donde había salido, además yo pensaba “averiguar” un poco en los pensamientos de Britta, sólo si notaba que ella sabía algo y se negaba a decírnoslo... y es que realmente estaba decidido a saber la verdad, tenía que salir de dudas de una vez por todas... la incertidumbre de no saber hasta qué punto había intervenido Beth a la hora de haber acabado con Inna, me estaba volviendo loco...




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25 nov 2011

Capítulo 41:

-------Narra Bill-------



La sola idea de que Beth tuviera algo que ver con todo esto me provocó escalofríos... por un lado sonaba completamente descabellado, yo conocía a su padre y estaba completamente seguro que no tenía nada que ver con magia y mucho menos tenía afinidades con ningún elemento... pero por otro lado, Beth no llevaba puesto el anillo, que al parecer era el causante de hacerla inmune a ciertos poderes vampirícos y no sería la primera vez que sucedía algo “extraño” mientras ella no lo traía puesto...


Darme cuenta de lo asustada que estaba, hizo que me olvidara de todo lo demás... aún cuando las sospechas de Inna fueran ciertas, eso no cambiaba en nada las cosas, no cambiaba el hecho de que yo amaba a Beth y de que toda mi existencia girara en torno a ella... así que me acerqué lentamente y la rodeé con mis brazos, mientras trataba de tranquilizarla...


Me concentré en los pensamientos del lobo... en el claro las cosas habían salido bastante bien, a excepción de un par de lobos con los huesos rotos, todos estaban bien, no habíamos sufrido ninguna baja tal y como Mila había visto, tenía que reconocer que gran parte se la debíamos a la intervención de la manada. Le dije a Beth que ya no tenía nada que temer, ya no había nada que amenazara su seguridad y le aseguré que los lobos estarían bien, no le dije quienes habían resultado heridos, la verdad no tenía caso alarmarla, en realidad no era nada grave y los lobos tenían sus propios métodos de curación, bastante rápidos por cierto...


Tomé a Beth entre mis brazos y la llevé hasta donde estaba mi auto... era hora de volver a casa... había varias cosas que hacer, pero la más importante: esta vez sí teníamos que averiguar la procedencia de su anillo...









---------Narra Beth-------



Resultaba tranquilizadora la idea de que Inna ya no volvería a perseguirme, ni intentaría acabar conmigo... los días posteriores al enfrentamiento en el claro habían pasado más rápido de lo que hubiera esperado...


Al día siguiente, las hermanas de Inna habían llegado a casa de los Kaulitz y se habían disculpado con ellos, Bill me dijo que incluso querían disculparse conmigo, pero él se negó, dijo que en otra ocasión , cuando yo estuviera completamente repuesta de todas las emociones que había sufrido las últimas semanas, al parecer ellas nunca estuvieron de acuerdo con lo que había hecho su hermana... ese mismo día, Bill y sus hermanos junto con sus padres, nos hicieron una breve visita para agradecerle a Arthur que me hubiera dado permiso de pasar toda una semana en casa de los Kaulitz haciendo compañía a Simone y Mila durante los días en que sus hermanos y su papá habían “estado de viaje”...


Mila me entregó una lista de cosas que tenía que memorizar, era una lista de las actividades que se suponía, habíamos hecho durante mi estancia en su casa, también me regaló un par de blusas que tenía sin estrenar y algunos accesorios, todo para que mi papá no sospechara nada, así él podía comprobar que durante las tardes habíamos salido de compras... no hubo problema, papá se lo tragó todo.



Pensé que Bill estaba exagerando cuando me pidió que descansara al día siguiente, me había dicho que con toda la descarga de adrenalina que había sufrido y la tormenta, después podía tener bajas las defensas... desgraciadamente su consejo llegó después de tiempo por que esa misma tarde ya me sentía fatal, parecía que iba a resfriarme y fue peor al despertarme, me sentía mareada, con un fuerte dolor de cabeza y encima de todo vomité un par de veces... supongo que me veía lo suficientemente enferma como para que Arthur pasara toda la mañana haciéndome compañía y preparándome tazas de té que nunca llegaron a mi estómago... para el medio día noté que papá comenzaba a verme de una manera extraña, parecía querer decir o preguntar algo pero no se atrevía y cuando por fin se armó de valor, yo preferí que no lo hubiera hecho


-Beth...- dudó unos instantes y luego continuó -¿Estás segura que Bill salió de la ciudad al igual que sus hermanos?


-¿Qué?- mascullé, sinceramente no entendí su pregunta


-¿No estuvieron juntos esta semana o sí?- parecía molesto -¿Tu y él no...?- casi jadeé, mis alarmas se activaron...  ¡Oh no! ¡Mi papá se refería a sexo! Mi cabeza palpitó más fuerte cuando me apresuré a responder -¡No, claro que no!


-¿Dime que no estás embarazada?- dijo atropelladamente y con la cara roja como un tomate


-¡No! Él y yo no... so... solo somos novios, quiero decir me refiero a que no...- mi cara comenzaba a arder


-Ok, ya lo entendí- dijo sin mirarme a la cara y yo agradecí que no estuviera interesado en alargar más la “charla”


-Bueno de todos modos lo de ustedes parece ir más en serio de lo que me esperaba ¿Cierto?- supuse que era una pregunta retórica así que preferí no contestar –Tal vez será mejor que lo conozca más- dijo con el ceño fruncido y en un tono tan bajo que apenas logré escuchar -¿Por qué no lo invitas a cenar? Podría ser este fin de semana... ¡Ah! Y creo que sería buena idea que trajera a sus padres...


-¡¿Qué?!- dije alarmada y tratando de buscar un pretexto que hiciera que mi papá desistiera de una locura como esa –No... no es necesario que hables con sus papás, dije que éramos novios no que nos fuéramos a casar...- Arthur se aclaró la garganta mientras me miraba con el ceño fruncido, obviamente no muy contento con lo que acababa de decir –Además el señor Kaulitz seguramente estará ocupado con sus guardias en el hospital...


-Está bien, entonces solo dile a Bill... Qué tal el viernes a las 8, trataré de llegar temprano- me dijo, mas no preguntó, antes de girarse y subir las escaleras, y yo solo me quedé allí sentada en mitad de la cocina, totalmente en shock cuando me di cuenta que iba a sentar juntos a papá y a Bill en una mesa llena de comida y de interrogatorios... ¡Y Bill no come! ¿Qué se supone que va a poner de pretexto? Respiré profundo mientras trataba de calmarme, tenía un par de días para encontrar la forma de cancelar esa absurda cena... aunque tal vez podría cocinar una "Rellena"...




Al día siguiente mientras estábamos viendo la televisión en la sala de mi casa, ya que Bill no permitía que me acercara a su casa porque al parecer Jehanne había decidido mudarse con los Kaulitz, Bill dijo que ella y Andreas habían iniciado una relación, me alegraba por él, dejaría de ser el soltero de la familia, Jehanne estaba tratando de adaptarse a las reglas de los Kaulitz y no era tan sencillo en un principio resistirse al impulso natural de beber sangre humana, por lo que era mejor no tentar mi escasa buena suerte, aproveché para decirle lo de la cena y él aceptó, dijo que no me preocupara y después cambió de tema, Bill insinuó que sería buena idea retomar los planes de las pasadas vacaciones y visitar a mi mamá durante los días que teníamos libres por fechas navideñas, ya que el plan de la vez pasada se había venido abajo... sinceramente notaba a Bill un poco ansioso con el tema de averiguar algo sobre mi anillo, pero no lo culpaba, yo misma seguía teniendo mucha curiosidad, así que al otro día telefoneé a mamá para preguntarle si podría ir a visitarlos a ella y a Henry, la noticia la emocionó mucho y por supuesto que podía. 



Igual que la vez anterior, Bill dijo que iría conmigo, pero obviamente no se lo mencioné a mi papá... el viaje estaba planeado para justo el día en que comenzaban las vacaciones... tenía varios motivos para estar feliz, deseaba mucho ver a mi mamá, pasear por las calles de París con Bill a mi lado y celebrar de nuevo la navidad, papá no acostumbraba hacerlo, ni siquiera ponía adornos en la casa, el año pasado, estas fechas habían pasado en esta casa como cualquier otro día, papá había dejado de hacerlo desde que mi mamá se fue de la casa llevándome con ella a Badden, sabía muy bien que le traía tristes recuerdos del día en que nos habíamos ido, justo en vísperas de navidad, así que no había insistido para que las cosas cambiaran.


La noche del viernes finalmente no fue tan espeluznante como me lo esperaba, sí hubo un interrogatorio por parte de Arthur a Bill, pero no del tipo policiaco como lo imaginé, no sé como, pero Bill respondió tranquilamente a todas las preguntas de papá con su encantadora sonrisa de comercial de pasta dental. Obviamente Bill casi no comió, tal vez un par de bocados de cada platillo, pero hizo un buen show moviendo la comida por todo el plato y Arthur no pareció notarlo ya que estaba demasiado ocupado interrogándolo a fondo.


No podía dejar de fantasear con la imagen de Bill y yo tomados de la mano recorriendo las calles parisinas ¡Eso sería tan romántico!




Mi papá me llevó en su auto hasta la estación de autobuses donde tomaría uno hasta Hamburg, llevaba poco equipaje, solo una maleta mediana y una mochila sobre mis hombros, realmente no pensaba pasar más de cinco días con mamá y Henry.


Cuando llegué a la ciudad y me dirigí a la sala de espera, que era donde habíamos acordado Bill y yo que nos veríamos, él ya estaba ahí, me pregunté si habría tomado algún autobús o habría venido corriendo desde Greifswald, pero una vez que me dedicó una de sus hermosas y radiantes sonrisas me olvidé por completo de preguntárselo. Solo hicimos una parada antes de tomar un taxi que nos llevaría al aeropuerto y fue para entrar a una cafetería y comprar algo para que yo comiera.


Mientras íbamos en el avión, permanecí gran parte del tiempo callada, tenía una sensación extraña recorriendo mi cuerpo, era como si pensara que este viaje cambiaría mi vida de forma definitiva, el problema era que no sabía si era para bien o para mal, tal vez Bill lo notó pero no me hizo preguntas, solo me recargó contra su pecho y me abrazó... eso me hacía sentir mucho mejor. Después de un rato traté de apartar todos esos pensamientos pesimistas de mi mente y nos pusimos a platicar y reír de tonterías, Bill siempre hacía un esfuerzo para que yo estuviera feliz y siempre lo conseguía...




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Les va gustando???

Qué  pasará con el anillo de Beth???

Gracias por leer!!! =)



24 nov 2011

Capítulo 40:


Hallo!!! antes que nada: 1000000 de gracias por pasarse a leer y dejar sus comentarios
aunque quiero más!!! jajajja!!! bueno es que es para saber si les va gustando el fic ñ.ñ
bueno ya, las dejo leer Aliens queridas!!!



 -----------Narra Beth----------








Me di cuenta que Gus no entraría al agua y por lo tanto Inna y Bill volverían a enfrentarse cara a cara, mi novio no contaría con la ayuda de nadie más... Bill logró alcanzar a Inna y de nuevo se volvieron una masa borrosa que salpicaba agua... ¡No! jadeé y me llevé las manos a la cabeza, estaba desesperada, si tan solo pudiera llegar hasta ellos, corrí hasta un punto donde las olas mojaran mis botas, sin atreverme a entrar más, seguramente el agua estaba a punto de congelarse... Inna se liberó de Bill e intentó correr de nuevo, pero esta vez algo extraño sucedió, el mar comenzó a embravecer y para mi sorpresa comenzó a poner resistencia a cada paso que Inna intentaba dar, era como si el mar se hubiera dado cuenta que estaba siendo profanado por Vampiros...




Estuve a punto de hacerme daño en el labio debido a la fuerza con la que me lo estaba mordiendo, ya no podía ver claramente, estaban bastante dentro, solo se veían sus cabezas fuera del agua... me sentía como si el mar estuviera hipnotizándome, no podía apartar la vista de él... Bill había conseguido someter a Inna y estaba tratando de hacerla regresar a la playa, ya la había arrastrado varios metros y estaban un poco más cerca de la playa cuando de repente Inna volvió a safarse del agarre de Bill, contuve la respiración y apreté los puños tan fuerte que mis uñas se clavaron en la palmas de mis manos...




De pronto noté que Inna parecía estar atrapada entre el oleaje, intentaba resistirse no solo a Bill sino ahora también al embravecido oleaje, lo que le permitió a Bill volver a someterla y arrastrarla hacia la playa, donde la sujetó contra la arena y con un movimiento tan rápido que apenas pude verlo, sacó un instrumento plateado y afilado de un lado de su cinturón, el cual clavó en el pecho de Inna que al momento dejó de retorcerse
-¡Beth el encendedor!- gritó Bill -¡Dentro de la chamarra!- metí mis temblorosos dedos a los bolsillos de su chamarra y del lado izquierdo lo encontré, lo saqué y lo más rápido que pude lo encendí y lo lancé hacia el cuerpo de Inna, al mismo tiempo que Bill se apartaba velozmente de ella...




Todavía jadeando un poco y con los ojos tan abiertos como platos vi como Gus aparecía, llevaba en el hocico los restos del otro Vampiro y los arrojaba al fuego, la humareda creció, era un humo denso y completamente negro con un olor dulzón pero bastante penetrante, hacía que mi nariz ardiera un poco.




Una vez que todos los restos de los dos vampiros ardieron por completo en medio de una nube de humo, Bill me miró directamente a los ojos pero su expresión era extraña, se acercó lentamente a mí con gesto cauteloso... era como si tuviera miedo de acercarse a mí... creí que tal vez se debiera a que tenía miedo de que sufriera un ataque de nervios o algo parecido, pero aunque sí estaba un poco asustada, lo que yo sentía era un gran alivio al darme cuenta de que a pesar de haberse enfrentado a Inna, él estaba perfectamente, ni siquiera su ropa había sufrido daño alguno... después de algunos segundos él por fin se acercó a mí, me rodeó con sus brazos y yo enterré mi cara en su pecho mientras lágrimas de alivio mezcladas con miedo bajaban por mis mejillas...











-------Narra Bill---------








De pronto  y sin que pudiera explicármelo, el mar embraveció... me parecía como si las olas pusieran resistencia a cada paso que daba Inna ¡Era realmente inexplicable! pero aproveché esa ventaja, sí, porque para mí seguía resultando igual de fácil que siempre moverme entre el oleaje, a pesar de haber arreciado... la alcancé y forcejeamos durante varios minutos, luego ella consiguió sacudirse de mi agarre, ya había conseguido arrastrarla de regreso a la playa... volvió a internarse mar adentro, justo en el momento en el que pensé que había conseguido escapar... se detuvo abruptamente, era como si el mar la estuviera envolviendo, pataleaba sin conseguir avanzar, como si una mano gigantesca hubiera cerrado su puño y no le permitiera avanzar más, aprisionándola y dándome tiempo para someterla y arrastrarla nuevamente hasta la playa...




Esta vez lo conseguí, la llevé hasta la arena, y a pesar de toda la resistencia que seguía poniendo, me las arreglé para inmovilizarla con una mano mientras con la otra sacaba de mi cinturón una estaca de plata y la clavaba firmemente en su pecho, abriéndome paso hasta llegar a su inerte corazón... recordé que mi encendedor se había quedado en la chamarra que Beth traía puesta, así que le pedí que me lo diera, ella rápidamente lo sacó del bolsillo y lo lanzó encendido... en un instante las llamas envolvieron por completo el cuerpo de Inna...




Hasta este momento no había tenido tiempo de reparar en lo que había sucedido... todo era tan extraño ¿Cómo era posible que el mar hubiera reaccionado de esa forma?... entonces recordé los pensamientos que había tenido Beth al momento de encontrarnos Inna y yo dentro del agua, ella estaba asustada y se sentía frustrada por no poder hacer nada para ayudarme, deseaba que Inna no tuviera ninguna ventaja dentro del agua, que el mar la aprisionara y desapareciera... ¿Acaso era posible?... ¿Acaso Inna finalmente había tenido razón y...? ¿Y si Beth fuera capaz de manipular los elementos de la naturaleza, tal y como lo hacían los brujos?...





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mmm... lo sé este capi me quedó muy corto lo siento =)
Mañana el siguiente!!!
espero que les esté gustando!!! =)




23 nov 2011

Capítulo 39:


---------Narra Beth--------



Salí de mi escondite y corrí tras ellos tratando de seguir las huellas del Lobo, me caí varias veces debido a lo complicado que me resultaba tratar de no resbalar en la nieve, pero no me importó, seguí corriendo... hasta que dejé atrás los árboles y apareció frente a mí el mar, estaba en calma como de costumbre a esa hora, el cielo ya comenzaba a iluminarse un poco a pesar de la tormenta que había caído en la noche...

Inna y Bill corrían en la playa, a pesar del leve oleaje o de que sus ropas ya estaban mojándose, esto no representaba ningún esfuerzo para ninguno de los dos, seguían corriendo tan ligera y elegantemente que me parecía un espectáculo hermoso... los aullidos del Lobo que se encontraba en la arena me regresaron a la angustiosa realidad...









---------Narra Bill--------



Beth tenía mucho frío a pesar de estar envuelta en varias mantas dentro de la tienda de campaña, así que no tuve más remedio que alejarme de ella... pero no sirvió de nada, ella comenzaba a tiritar de frío, lo único capaz de producir suficiente calor y que además estaba a la mano, era un lobo, no tuve otra opción que intercambiar mi lugar con Gustav, le pedí que entrara para mantener caliente a mi novia y el lobo color miel se acurrucó sobre sus piernas... suspiré, lo que hubiera dado por poder estar en su lugar, y después salí a vigilar...


Todo parecía marchar conforme a lo acordado, estaba “monitoreando” los pensamientos de Mila y ella ya veía acercarse a los otros vampiros, quizá dentro de unos 10 o 12 minutos estarían ya en el claro... me concentré para “escuchar” con detenimiento sus visiones, había algo raro, Inna no aparecía en el claro...


Y de pronto Mila veía a Inna en el campamento donde estábamos nosotros, me incorporé de un salto y de mi pecho escapo un gruñido, Gustav lo escuchó y salió de la tienda de campaña, rápidamente pensé en algo que mantuviera a Beth protegida, lo más adecuado era que ella se alejara en dirección a la ciudad, al menos era la mejor opción, con los demás vampiros entretenidos en el claro con mi familia y la manada y yo enfrentándome a Inna, la carretera no parecía tan peligrosa para Beth como lo sería quedarse aquí.


Entré rápidamente a la tienda y la tomé del brazo, una vez afuera la abrigué con mi chamarra y la llevé a donde estaba mi auto, en ese momento recordé que ella no conocía la ruta que llevaba a la ciudad desde este punto, así que le pedí al lobo que fuera con ella y la guiara por el camino, Beth estaba asustada, pero no tenía tiempo para explicarle nada, lo único que quería era que se marchara rápido y mantenerla a salvo...


Una oleada de pánico se instaló en mi interior, no podía permitir que nada malo le sucediera, ella era toda la razón de mi existencia y ya no podría seguir existiendo si a ella le pasara algo... traté de alejar esos pensamientos, no me ayudaban a estar concentrado para cuando llegara Inna... ya podía escuchar sus pensamientos, en el último momento había decidido rastrear mi olor, ella sabía que Beth estaría donde yo estuviera, había tomado la decisión hasta el final porque ella sabía como funcionaban las visiones de mi hermana...
Inna apareció frente a mí, detrás de ella había otro vampiro, bueno eso dificultaba un poco las cosas, pero yo aún contaba con la ventaja de poder anticipar sus movimientos, así que me concentré en escuchar sus mentes.


Unos instantes después un par de “voces” más aparecieron, eran Gustav y Beth ¿Qué demonios hacían aquí? se suponía que Beth tenía que estar lo más lejos posible de este lugar...


el enorme lobo se acercó a nosotros lanzando un aullido amenazador, a Inna y a Frederich, su acompañante, se les dilataron las pupilas debido a la sorpresa, un temblor casi imperceptible recorrió el cuerpo de ella, pero pensó que al final podía resultar de ayuda, quizás el lobo me atacaría y sería más fácil para ella llegar hasta donde estaba Beth, los tres vampiros que nos encontrábamos ahí sabíamos perfectamente que Beth estaba a unos cuantos metros, detrás de unos troncos, ella estaba escondida y no podíamos verla, pero los tres conocíamos muy bien su olor como para saber con exactitud donde se encontraba... pero yo no permitiría que ninguno de los dos se acercara a ella... primero tendrían que acabar conmigo... 


Inna y Frederich no esperaban que los Kaulitz nos aliáramos con una manada de lobos para pelear contra otros vampiros, mucho menos que la manada aceptara... a pesar de que hubiera preferido que Gustav y Beth hubieran hecho lo que les pedí y se alejaran de este lugar, no podía evitar sentirme agradecido por contar con la ayuda del lobo, eso facilitaba mucho las cosas...


Acabar con ellos no parecía tan complicado, a pesar de lo reciente que era la transformación de Gustav en hombre lobo y de las precauciones que había tomado Dave con respecto a él y su seguridad, obligándolo a permanecer conmigo y Beth en el campamento, al final no resultó “tan” complicado para él acabar con un vampiro, y no con uno joven o recién transformado, sino con uno fuerte y antiguo... claro que Gustav contó con la ventaja de haber sorprendido a Frederich, debido a la tregua entre nuestras especies... pero viendo lo orgulloso que lucía el joven lobo, decidí que no tenía porque quitarle el mérito al buen trabajo que había hecho desmembrando al vampiro.
Yo por mi parte me ocupé de Inna, permanecimos gran parte del tiempo fintando, en el preciso momento en el que ella pensaba realizar algún movimiento, yo me anticipaba, resultaba un tanto complicado, debido a lo concentrado que estaba en los pensamientos, no solo de Inna, sino de Beth, casi podía escuchar sus “voces” gritando en mi cabeza...
Inna sabía muy bien que resultaría complicado realizar cualquier tipo de maniobra sin que yo me enterara, así que retrasaba los pensamientos hasta el último instante en el que los llevaría a cabo, primero trataba de disfrazarlos pensando en realizar algo diferente, pero aún así no le funcionaba...


Los aullidos del lobo mezclados con los gritos de agonía de Frederich comenzaban a causar estragos en su seguridad y aunque disimulaba muy bien el miedo que le provocaba tener al lobo tan cerca, a mí no podía ocultármelo, ella estaba un poco asustada, pensaba que en cuanto el lobo terminara con Frederich, iría tras ella, así que debía darse prisa para abrirse camino hasta donde estaba Beth...


Inna y Beth hicieron contacto visual, no podía descuidarme y voltear a ver a Beth, pero no había necesidad, su imagen se veía claramente reflejada en las pupilas negras de Inna...
Beth también estaba asustada, pero sorprendentemente ella no temía por su seguridad, sino por la mía ¿Cómo era eso posible? ¿Cómo podía temer más por un vampiro que por ella misma? Beth trataba de encontrar la manera de llamar la atención de Inna, varios pensamientos atravesaban su mente y del mismo modo se desvanecían en cuanto comprendía que no servirían de nada, planeaba correr hacia ella, buscaba con la mirada algo afilado con lo que pudiera herirse y así su sangre enloqueciera a la sedienta vampiresa que la miraba fijamente... pero sabía que yo no lo permitiría, sabía que reaccionaría una fracción de segundo antes de que cualquiera de las dos se movieran y echaría abajo cualquiera de sus planes... pero el pánico la estaba orillando a decidirse... así que no tuve más remedio que ponerle fin a todo eso... me lancé contra Inna, ahora más que desear detenerla a ella, lo que intentaba era que Beth desistiera de su intento de querer salvarme, de sacrificarse por mí... yo le había prometido que la protegería de cualquier peligro y así sería, aún cuando el verdadero peligro era ella misma, al tratar de herirse...


Inna logró escabullirse, debido a la velocidad, se estrelló contra un tronco pero de un salto se incorporó y cayó de pie, Gustav ya estaba a un lado de mí dispuesto a atacarla también, el lobo cojeaba ligeramente pero aún estaba en buenas condiciones... por supuesto que Inna lo sabía y no sería tan estúpida como para enfrentarse sola a un lobo y un vampiro, así que salió disparada en dirección a la playa, inmediatamente el lobo y yo la seguimos... no iba a dejar que escapara, no podía permitir que regresara y siguiera siendo un peligro mortal para Beth... ella era lo más importante para mí...


Inna se adentró en el adormecido mar, el oleaje era apenas perceptible a esas horas... sabía que tendría que seguir arreglándomelas yo solo contra ella, el lobo no entraría al mar, además los vampiros somos más veloces en el agua y tenía que asegurarme de que ella no escapara...


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sorry se fue sin música ni imagenes ñ.ñ
me estresa los exámenes y no tengo cabeza para eso jejeje!!!


22 nov 2011

Capítulo 38:



-------Narra Beth-------




(dar clik)



Las manos comenzaron a sudarme y ya ni siquiera sentía el frío tan intenso, nada bueno debía de haber pasado para que Bill me pidiera que abandonara nuestro refugio, junto a mí, el Lobo gimoteaba impaciente mientras arrancaba el Audi, no sabía si era porque quería que me diera prisa en salir de aquí o si tenía tantas ganas como yo de dar la vuelta y regresar... no podía dejar a Bill solo, no sabía que pasaba pero estaba segura que él corría peligro... claro, yo también correría peligro si me quedaba, pero lo que a mí me pasara no me importaba, mis peores temores siempre recaían en que el hombre que amaba resultara herido...


Ya nos habíamos alejado varios metros pero aún así fui capaz de escuchar unos gruñidos... fue en ese momento que dejé de pensar, mi cuerpo se desconectó de mi mente y actuó por cuenta propia, sin detenerme a pensar en lo peligroso que sería ni en nada más, pisé el freno, Gustav me gruñó levemente y sus ojos reflejaron angustia


-¡Sí lo sé, pero no puedo dejarlo!... tengo que intentarlo- le dije con tono histérico, pero ¿Intentar qué? no se me ocurría nada, abrí la portezuela y bajé del auto, cuando me di cuenta Gus ya había salido disparado en dirección hacia donde estaba Bill, me agaché tras unos troncos caídos...





cuando el Lobo estaba ya muy cerca, aulló de una manera que hizo que la sangre se me helara de nuevo, ahora que estaba más cerca pude ver mejor, Inna estaba de pie a pocos metros de la tienda de campaña, estaba agachada, como en cuclillas y los brazos flexionados al frente en actitud de ataque, como una leona esperando atacar, sus ojos negros contrastaban enormemente con la blancura de su piel y el color rubio de su larga y rizada cabellera, y aunque pude ver un atisbo de miedo cuando escuchó el aullido, no hizo ningún intento de marcharse, Inna no estaba sola, a unos pasos delante de ella estaba otro chico, sus ojos eran rojos y me pareció que ya lo había visto antes... sí, era uno de los vampiros que me habían atacado en el claro...


-No, no me atacará a mí- dijo Bill, tan bajo que apenas si logré distinguir las palabras, seguramente contestando algún pensamiento de Inna o del otro Vampiro porque los dos voltearon a ver a mi novio con una expresión de sorpresa, ese instante de distracción Gus lo utilizó a su favor, se lanzó sobre el chico logrando que éste se tambaleara y se moviera algunos metros hacia atrás, pero recuperó el equilibrio y arremetió contra el Lobo...


Inna y Bill comenzaron a moverse, primero lo hicieron lentamente, solo dando algunos pasos hacia uno y otro lado y poco a poco lo hacían más rápido, Bill siempre hacía un movimiento una milésima de segundo antes, anticipándose a los movimientos que ella pensaba hacer, aún los separaban un par de metros... feroces gruñidos escapaban de sus pechos que por momentos eran ahogados por los aullidos del Lobo... de pronto escuché como si unos huesos se hubieran roto y dirigí mi mirada lentamente hacia donde estaba Gustav y el Vampiro, tenía miedo de apartar la vista de Inna... el Vampiro había vuelto a lanzar al Lobo contra unos árboles y éste se hallaba completamente inmóvil en el suelo ¡No! quería gritar, correr hasta donde estaba Gus, tenía mucho miedo de que saliera gravemente herido... tal vez Dave tenía razón, Gustav aún no estaba preparado para luchar contra un vampiro él solo... mi respiración volvió a ser regular cuando el Lobo comenzó a moverse, se incorporó lentamente, se sacudió salpicando nieve para todos lados y caminó hacia el chico, cojeaba un poco pero ver que se había puesto de pie me tranquilizó un poco...


Volví mi mirada hacia Inna y Bill, me di cuenta que sería una lucha un tanto diferente que la del otro Vampiro y el Lobo ya que ésta más bien era una lucha mental... Inna no podía hacer ningún movimiento sin que fuera descubierto antes por Bill, que estaba completamente concentrado, seguían fintando pero me di cuenta que Bill no dejaba que dieran la vuelta seguramente porque estaba protegiéndome... él no había volteado en ningún momento en dirección hacia donde yo estaba, pero seguramente sabía muy bien donde estaba escondida... aunque no me extrañaba que Inna también lo supiera, ella conocía mi olor...


Un grito de agonía hizo que dejara de prestar atención a los movimientos de Bill... el Lobo había derribado nuevamente al chico, pero esta vez había conseguido mucho más que solo tirarlo al suelo, estaba sobre él y arremetía rápidas dentelladas al Vampiro que no dejaba de gritar, no podía ver claramente porque el cuerpo del Lobo obstaculizaba mi visión pero podía ver trozos blancos volando por los aires... algo cayó cerca de mis pies, era blanco y aún se movía, me provocó nauseas darme cuenta que era una mano o lo que quedaba de ella, aparté la vista... pero hubiera preferido no hacerlo, lo que vi me sentó aún peor...
Inna, al darse cuenta de lo que le había sucedido a su compañero gruñó furiosa mostrando sus afilados colmillos... su mirada se cruzó con la mía por primera vez, no podía apartar sus ojos de mí, más de lo que yo podía apartar los míos de ella... así permanecimos durante algunos segundos...


Mi corazón latía tan rápido que podía escucharlo sobre todos los demás sonidos, sobre los gruñidos, los gritos y los aullidos... esta vez ya no podía quedarme quieta tenía que hacer algo... sabía que Bill nunca dejaría que Inna diera un paso hacia mí... pero quizá yo pudiera... Bill acortó la distancia entre ellos y se abalanzó contra Inna, se movían tan rápido que se hicieron borrosos y no podía ver nada... tenía que detenerlo, no dejaría que nada malo le pasara a Bill...


De pronto Inna salió disparada y chocó contra un árbol pero cayó sobre sus pies como un gato, vio como Gustav terminaba con su compañero y se acercaba a Bill, esta vez ella tendría que enfrentarse a los dos... de un salto se incorporó y corrió tan deprisa que me pareció que volaba, Bill y Gus salieron corriendo tras ella, parecía que iban en dirección a la playa...


Me quedé congelada por unos segundos, no sabía que hacer, al parecer Inna estaba huyendo, no sería tan tonta como para enfrentarse a un Lobo y a un Vampiro ella sola... seguramente se lanzaría al mar como hacía siempre según me había dicho Georg... pero Bill no dejaría que se escapara, la perseguiría... volví a hiperventilar al comprender que Bill iría tras ella, se adentrarían en el mar y volverían a enfrentarse...



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