RESUMEN


¿Qué harías si todo tu mundo cambiara derepente? ¿Si todo lo que pensabas imposible fuera real? Si la persona que más amas estuviera a punto de matarte... y guardara un secreto que podría cambiar tu vida...


CATEGORIA: hetero.

GÉNERO: romance, vampiros

PERSONAJES: Tokio Hotel

CLASIFICACIÓN: +15

TERMINADA: no

8 sept 2011

Capítulo 26:


Hallo!!!

bueno ps 1000 gracias a todas las ke se han tomado el tiempo para visitar el blog y el leer fic... pero pliss dejen comentarios o algo... por lo menos diganme si algo no les está gustando y pues igual y lo puedo cambiar un poco o no se...

porque pienso que no les gusta y me pone triste =( y no quiero porque hoy estoy feliz porque me cayó del cielo la inspiración... jajaja!!! y pues ya tengo varios capitulos listos así que espero poder subir más seguido =D

y ps aki va otro cap...


--------Narra Bill--------












Tenía ganas de olvidarme de todo y dejarme llevar por todas las emociones que Beth me hacía sentir... pero tenía miedo, miedo de que en un momento tan intenso no pudiera tener un completo dominio de mí, de no poder ser capaz de controlar mi sed y hacerle daño. Había momentos en los que creía ser capaz de cualquier cosa con tal de volver a probar la exquisita sangre de Beth y eso me asustaba un poco. Haciendo acopio de toda mi fuerza de voluntad me fui apartando poco a poco de ella y terminé el beso.








Ya habíamos acordado que viajaríamos a Francia la semana entrante y al parecer Beth ya tenía todo listo para el viaje, pero tuvimos que cancelar todo, en el último momento Britta telefoneo a Beth para decirle que tenía que hacer un viaje de trabajo, debía tomar un curso que le llevaría por lo menos 3 semanas por lo que obviamente no podría estar con su hija. Beth trató de tomar las cosas con calma, se notaba que hacía un gran esfuerzo para no desesperarse, ella en verdad sentía mucha curiosidad por averiguar algo acerca de su anillo y debo confesar que yo también.




Durante las vacaciones intenté distraer a Beth por todos los medios para que no estuviera tan ansiosa, pasábamos largas horas en mi casa, a veces en la suya, claro casi siempre bajo la supervisión de Arthur, él a menudo trataba de ignorarnos lo mejor que podía pero por lo regular seguía en su papel de padre celoso, además él seguía viéndola como su “niña pequeña” y no le agradaba mucho que tuviera novio y menos uno como yo, digo para ser honestos mi aspecto no siempre logra causar una muy buena impresión con los padres... si supiera que encima de todo le llevo más de 70 años...




Cuando llegó el momento de regresar a la escuela, decidí hacer algunos cambios, esta vez Beth y yo tomábamos las mismas clases y prácticamente no nos separábamos, excepto los días en los que almorzaba con Kelly y Gustav.




A lo largo de casi 5 meses la amistad entre mis hermanos y Beth se consolidó lo suficiente como para que ella se sintiera de la familia y esa idea me agradaba mucho, Beth seguía sorprendiéndome, me costaba trabajo entender como era posible que una chica humana se sintiera tan bien estando rodeada de 6 vampiros... pero ella era así, no era como las demás, fue algo que supe desde el primer momento en que me topé con sus hermosos ojos, esos ojos color chocolate que podían transmitir todo lo que ella sentía sin necesidad de decir ni una sola palabra y en los que podía perderme durante horas sin importar lo que pasara a mi alrededor.




Había momentos en los que dudaba acerca de la decisión tan egoísta que había tomado al acercarme a Beth y comenzar esta relación, una relación con la que prácticamente la estaba condenando a muerte... pero cuando veía el cariño que mis padres y mis hermanos demostraban hacia ella me trataba de convencer de que al final valdría la pena, Beth siempre se había mostrado muy segura acerca de su decisión de estar para siempre junto a mí, aún sabiendo lo que eso significaba. Ella me amaba tan intensamente como yo.


Toda la paz y tranquilidad de la que estaba llena mi vida desde que tenía a Beth cerca de mí cambió de un momento a otro sin que yo me lo esperara, de entre todas las cosas que podría haber imaginado, nunca hubiera pensado que la llegada de una persona lo fuera a cambiar todo...









---------Narra Beth--------






Estaba tan emocionada con la idea de ir a Francia con Bill, que no pensaba en otra cosa, ni siquiera había querido hablar con Georg... no sabía que decirle.




Para colmo Arthur había tenido bastante trabajo durante las últimas semanas y había tenido que llegar bastante tarde a casa debido a que varias personas, en su mayoría turistas que venían de excursión al bosque habían desaparecido, hasta la fecha eran 6 personas y todo parecía indicar que estaban muertas... todo esto tenía bastante alterada a toda la gente de la ciudad... en especial a mí... había comenzado a sospechar algo horrible y pensaba que Dave, Ernest, Frank y por consiguiente Georg tenían algo que ver... ¿Cómo podía él ser capaz de algo así? No me atrevía ni a pensar que mis sospechas fueran ciertas y que mi mejor amigo fuera un monstruo, uno verdadero y malvado capaz de... de asesinar personas, la sola idea me provocaba nauseas y una profunda tristeza. A pesar de mis sospechas me costaba trabajo pensar que tendría que dejar de verlo fuera lo que fuera en lo que se había convertido y además ¿Qué pretexto le iba a dar? sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarlo pero por el momento no me sentía preparada, para colmo no podía revelar la identidad de Bill, tenía que ser cuidadosa con respecto a ese tema y no debía permitir que nadie sospechara la verdad... mucho menos una manada de lobos.




Y por otro lado no había olvidado las palabras que me había dicho Bill: “He sido muy egoísta al pretender que estés conmigo, casi no hemos hablado de lo que significa que estemos juntos, una vez que te conviertes en un vampiro, no hay marcha atrás... quiero que pienses bien las cosas, que pienses en todo lo que dejarías... y también sabes que no voy a obligarte a nada, tu eres libre de decir que no”




Era cierto, no habíamos hablado mucho del tema, yo sabía que era inevitable que una vez transformada en una vampiresa iba a tener que alejarme de mi familia por lo menos por un tiempo (por la seguridad de ellos, aunque Bill me había prometido que me ayudaría a controlar mi sed de sangre humana, tal como sus padres habían hecho con él) de mis amigos, sobre todo de Georg y lo más probable era que también de Gus.




Bill me había dicho que Gustav también era un descendiente de los licántropos, así que llegado el momento no podría seguir siendo amiga de ellos.




Según Bill, los hombres lobo y los vampiros son enemigos “naturales”, o sea que no había ni una posibilidad de que pudiéramos estar cerca, al menos él no conocía ni una sola “historia” acerca de vampiros siendo amigos de hombres lobo.




Todo eso me ponía triste, pero aún así era más grande y más fuerte mi amor por él y mi deseo de permanecer a su lado para siempre, traté de olvidarme de todo y centrar mis pensamientos en el viaje que haríamos en 2 días... y no dejaba de recordar cuando estábamos en la bodega la semana pasada, Bill me abrazó y me besó de una forma que hacía que todos mis sentidos se activaran... sentir sus manos recorriendo mi espalda era electrizante, él casi nunca lo hacía, siempre trataba de controlarse cuando estaba conmigo, decía que era por mi seguridad que no debía perder el control.




Yo no lo presionaba, pero sinceramente me importaba muy poco mi seguridad, si ese era el “precio que tenía que pagar” por amar a Bill, lo haría gustosa, además yo ya había decidido que quería que me transformara y no tenía miedo de que volviera a morderme, confiaba en él lo suficiente como para estar segura de que se detendría a tiempo antes de matarme, pero él tenía razón aún no era el momento, aún había varias cosas que hacer antes, entre otras, averiguar de donde había salido mi “mágico” anillo... pero a solas en mi recamara no podía hacer mucho por evitar que mi mente volara imaginando como sería sentir las manos de Bill recorriendo mi cuerpo desnudo.


(bueno imaginen que es Bill jejje!!! =p)






Lamentablemente no pudimos hacer el viaje, mi mamá llamó para decirme que en su trabajo la habían mandado a un curso que duraba 3 semanas, así que no podríamos pasar tiempo juntas y no tenía sentido que fuera. No me gustó mucho la noticia, en parte porque la extrañaba y deseaba mucho estar con ella y en parte porque ya me había hecho ilusiones de pasar unas vacaciones “románticas” con mi sexy vampiro en Paris... afortunadamente no tuve que renunciar a ese deseo porque Bill y yo pasamos juntos el resto de las vacaciones.




Casi del diario iba a casa de los Kaulitz, cada día que pasaba me sentía mejor con ellos, ellos me hacían sentir prácticamente de su familia. Mila y yo nos hicimos más amigas de lo que ya éramos, si es que eso podía ser posible, era como la hermana que nunca tuve; algunas veces llegué a notar que a Kelly le molestaba que últimamente pasara más tiempo con Mila que con ella y para mí era confuso, Kelly me agradaba demasiado y la quería mucho, era alegre y sentía que me aceptaba tal y como era (o sea bastante torpe y tímida) pero desgraciadamente había ciertos “secretos” que no me permitían pasar el tiempo a su lado que yo hubiera querido y precisamente eso era lo me unía más a Mila, con ella podía hablar de lo que fuera sin miedo a que me tachara de enferma mental.




Los últimos 5 meses me parecía sentirme en el paraíso, estar cerca de Bill hacía que todo fuera mejor... hasta la escuela parecía agradarme más cada que lo veía ahí sentado junto a mí, este sería nuestro último año de preparatoria y Bill había decidido que tomáramos las mismas clases así que escogimos el mismo horario y no nos separábamos... todo era tan perfecto que me parecía estar soñando, todavía no me cabía en la cabeza que alguien como él estuviera enamorado de alguien como yo, a menudo me parecía imposible.




En la escuela había chicas mucho más atractivas que yo y ni que decir si me comparaba con Mila, bueno, en realidad ni siquiera creía que hubiera un punto de comparación entre ella y yo. Algunas veces pensaba que a Bill debía de estarle fallando la vista, sobre todo si se tenía en cuenta que debía haber más de una hermosa vampiresa interesada en él y yo solo era una simple y aburrida humana... por eso no pude evitar sentir un poco de celos cuando una mañana durante el receso Bill me dijo que Mila había “visto” que llegarían visitas de Stralsund.




Inna y sus hermanas Julya y Sonja estarían unos cuantos días. Bill me había hablado un poco sobre ellas, eran amigas de su familia desde hacía muchos años y al parecer compartían la manera de pensar de los Kaulitz acerca de respetar la vida humana, ellas también se alimentaban cazando animales, también me había contado acerca de los sentimientos de Inna hacia él; Bill me había jurado que no tenía nada de que preocuparme, yo era la única que ocupaba sus pensamientos y su corazón, algo dentro de mí estaba segura de que así era pero por más que lo intentaba no me sentía muy segura de mí mientras se tratara de competir con una vampiresa y lamentablemente sabía de sobra que yo no estaba a la altura de ser una “rival” para ella...








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2 sept 2011

Capítulo 25:

-------Narra Bill--------

Mila “pronóstico” que dos días de la semana estarían soleados así que no pudimos asistir a clases y salimos de caza durante la noche... pero la cacería ya no era tan divertida para mí, antes solía disfrutar de toda la adrenalina al correr detrás de mis presas sintiendo la brisa golpeándome la cara... los osos y los leopardos siempre han sido mis favoritos, desgraciadamente en Greifswald he tenido que conformarme con venados, alces, jabalíes y en ocasiones hasta zorros... por eso pensé que ahora que habíamos ido un poco más lejos disfrutaría de la variedad que tenía delante de mí, pero no fue así, lo único en lo que podía pensar era en ella, aunque no niego que disfruté el tiempo que pasé respirando el aire puro y fresco, un aire que no olía a Beth, y que por consiguiente no me quemaba ni me ardía al respirar... aún así me resultaba difícil separarme de Beth, sentía un vacío en mi pecho... ni modo, debía alimentarme lo suficiente por su propia seguridad.




El lunes por la tarde me encontraba caminando por el pasillo de las habitaciones, cuando de pronto vi de reojo, una silueta junto a la ventana de mi habitación, estaba de pie, me giré entrando a mi recámara y me di cuenta que se trataba de Beth, pero notaba algo extraño




-¿Beth?- la llamé, ella estaba de espaldas a la puerta por lo que no me vio llegar




-¡Hola!- dijo sonriéndome y girándose para verme




-¿Qué haces aquí? ¿Cómo llegaste?- le pregunté, a pesar de haber venido varias veces a mi casa ella no podría llegar sola ya que vivíamos en una zona a las afueras de la ciudad, fue entonces cuando noté que se veía como si fuera transparente, incluso podía ver la ventana a través de ella. Beth solo se encogió de hombros




-Más bien ¿Qué haces tú en mi sueño?- me respondió ¿Sueño? no, esto no era un sueño, ella estaba realmente en mi recámara, le dije que no era un sueño y también le mencioné que se veía transparente




-¿Recuerdas lo que estabas haciendo antes de llegar acá?- pregunté mirándola de arriba abajo tratando de buscar la causa de su “apariencia”, en ese momento me percaté que no llevaba puesto su anillo de plata




-¿Beth te quitaste el anillo?- dije señalando su mano, pero no obtuve ninguna respuesta porque en ese instante ella desapareció, así de la nada,




Me quedé unos minutos más ahí parado en medio de la habitación tratando de comprender lo que acababa de ver, pero no había ninguna explicación convincente que pudiese darme, así que decidí que lo mejor sería ir a buscarla y hablar con ella personalmente. Tomé una chamarra del perchero y bajé a toda prisa las escaleras.




-¿A dónde vas?- preguntó Tom, él y Andreas estaban jugando “Play” sentados en el suelo de la sala




-Va a ver a Beth ¿Cierto?- dijo Mila detrás de mí, ok a veces era un poco fastidioso no poder tomar decisiones sin que los demás se enteraran, bueno, no es que yo les concediera mayor privacidad a los demás... así que no podía quejarme




-Sí, mmm...- me dirigí hacia ellos, pensé que tal vez sería bueno contarles lo que acababa de ver, probablemente alguno tendría una explicación- acabo de ver a Beth, estaba en mi recámara pero se veía... no sé... como transparente...




-¿Cómo? ¿Transparente, como un fantasma?- dijo Andreas




-Sí, algo así, pero solo pude cruzar unas cuantas palabras con ella por que desapareció...




-¡No inventes!- me interrumpió Mila- Creo que si te urge tomarte unas vacaciones, deberías de adelantar tu viaje a Francia- ya lo dije, uno no puede planear nada




-¿Vas a ir a Francia?- preguntó Tom




-Sí, iré a París con Beth... aunque aún no tenemos decidida la fecha, ella quiere visitar a su mamá y también aprovecharemos para preguntarle algo acerca del anillo de Beth- los 3 me miraron confundidos así que les conté todo lo que había pasado el día que Beth se quitó el anillo en el restaurante


-O sea que ¿Dices que el anillo hace a Beth inmune a nuestros poderes?- dijo Tom sin poder aguantarse la risa




-Pues sí y por lo visto no solo es eso, hace un rato me di cuenta que ella no lo traía puesto cuando estuvo aquí, realmente no entiendo que pasó pero estoy seguro que el anillo tiene algo que ver




-Exactamente ¿Cómo es el dragón que tiene grabado?- preguntó mi hermana




-Está apoyado en sus patas traseras y lanzando fuego por el hocico...- vi que ella recordaba haber visto una figura similar- ¿Dónde lo has visto?- dije




-En un libro de la biblioteca de papá, pero fue hace años... no recuerdo como era la cubierta del libro ni nada de eso




-¿Al menos recuerdas de qué hablaba el libro?- le pregunté, noté que hacía un esfuerzo por recordar pero no lo consiguió




Me convencieron de no ir a buscar a Beth, sería mejor no asustarla con todo esto del anillo, sabía que esto la ponía nerviosa, lo supe el día que pude escuchar sus pensamientos afuera del restaurante, lo mejor era que no pensara en el anillo, sobre todo hasta que pudiéramos hacer el viaje.








Por fin los días nublados y húmedos volvieron y mis hermanos y yo pudimos volver a la escuela.


Los siguientes días notaba a Beth algo extraña, pero no me había atrevido a tocar el tema de lo sucedido en mi casa. Mientras estábamos en nuestro “escondite” a la hora de la salida, Beth se aferró a mí, parecía a punto de llorar, nos sentamos en el piso y la rodeé con mis brazos




-Ya sé por que Georg ha estado comportándose tan raro... ¿Tú también lo sabes verdad?- me dijo en un susurro




-¿Él te lo dijo?




-Sí, bueno... me dio pistas para que lo adivinara- me contó que la había ido a ver el sábado en la madrugada y la manera en que lo había “adivinado”




-Perdóname, no podía decirte nada- dije acariciando su sedoso cabello castaño




-Sí, lo sé, no estoy molesta contigo- me dijo con una leve sonrisa- Es solo que me siento confundida, no puedo creer que Georg sea un... un hombre lobo... además eso significa que no puedo seguir siendo su amiga...




-¿No? ¿Es por mí?




-mmm... sí, en parte... Bill no puedo dejar que él descubra que eres un vampiro, cuando me contaron las leyendas, mencionaron que los hombres lobo podían matar a un vampiro... ¿Es cierto?




-Sí, es una de las formas, solo hay dos... pero Beth- dije tomando su rostro entre mis manos para que nos miráramos a los ojos- He sido muy egoísta al pretender que estés conmigo, casi no hemos hablado de lo que significa que estemos juntos, una vez que te conviertes en un vampiro, no hay marcha atrás... quiero que pienses bien las cosas, que pienses en todo lo que dejarías... y también sabes que no voy a obligarte a nada, tu eres libre de decir que no...




-No me importa dejar atrás todo por estar contigo- me interrumpió- no me mal interpretes, sí es necesario que deje de ver a mis amigos lo haré... lo que sea, pero de verdad quiero estar contigo- pude ver en esos ojos achocolatados que tanto adoraba que estaba siendo sincera




Nos abrazamos fuertemente y fuimos acercándonos, nuestros labios se buscaban con desesperación, nuestras manos comenzaron a recorrer nuestros cuerpos mutuamente tirando de nuestras chamarras que terminaron en el suelo sin dejar de besarnos... el beso se hizo más profundo y nuestra respiración era entrecortada, metí mis manos por debajo de su blusa y acaricié su espalda... podía escuchar como se aceleraban los latidos de su corazón al igual que su pulso... Beth metió su mano bajo mi camiseta y el roce de sus dedos calientes sobre mi pecho hacía que me volviera loco y quisiera más...




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Espero sus coment mis lindas lectoras!!!
¿Qué creen que pasará??? =D

y vielen kusses a Claus... 1000 gracias linda por comentar siempre!!!! T.K.M!!!


Capítulo 24:

------Narra Beth------






El domingo había olvidado casi por completo todo lo sucedido, así que terminé mis deberes de la escuela y de la casa y me acosté temprano, esa noche de nuevo tuve un sueño extraño, bueno más bien parecía un déjà vu, estaba caminando por la playa acompañada de Gus, Georg y Kelly y comenzaban a relatarme las leyendas de Greifswalder Bodden




-Hace siglos, estas tierras estaban habitadas por lobos y cuando llegaron las primeras tribus empezaron a desaparecer algunos hombres, los demás organizaron un grupo de búsqueda y se dieron cuenta que eran los lobos los que los habían atacado, entonces comenzó una cacería contra los lobos que hizo que éstos casi desaparecieran. En una ocasión en que el jefe de la tribu salió al bosque a cazar, un lobo que era el líder de la manada se comunicó con él y le ofreció un trato, los pocos lobos que quedaban dejarían de matar a sus hombres y los hombres también dejarían de cazar a los lobos, el jefe de la tribu aceptó y para sellar el pacto se realizó un ritual en el que las almas de los guerreros más fuertes de la tribu ocuparon los cuerpos de los lobos, a partir de ahí convivieron en armonía y tiempo después cuando tenían que pelear contra algún enemigo volvían a unirse. Dicen que todavía quedan descendientes de esos hombres y que ellos aún pueden convertirse en hombres lobo...




-¡¡¡Qué tontería!!! -dijo Georg interrumpiendo el relato de Gustav con una carcajada. Todos nos reímos.




-¡No! espera, hay otra aún más ridícula- me dijo Georg aún sin poder parar de reír –Hay otra que dice que hace tiempo llegaron a estas tierras un grupo de vampiros, los vampiros causaron muchas pérdidas humanas y no encontraban la manera de detenerlos, así que de nuevo recurrieron a los descendientes de los guerreros, dicen que los hombres lobo son los únicos que pueden detener a los vampiros ¿Lo sabías?... espero que no tengas pesadillas esta noche Beth!!




De pronto abrí los ojos de golpe al comenzar a comprender las palabras de Georg, pero... se suponía que eran solo unas leyendas ¿Acaso sería posible que Georg fuera un...? me incorporé de la cama casi de un salto y me paré cerca de mi ventana, necesitaba un poco de aire, todo eso sonaba imposible... bueno, tal vez no tanto si tomaba en cuenta que Bill era un vampiro, eso quería decir que una parte de la leyenda era real, solo que me parecía casi imposible...




Yo sabía que Bill era diferente casi desde el primer momento que lo vi, era demasiado perfecto para ser un humano, en cambio Georg era mi amigo, lo conocía desde niña, de los pocos humanos con los que podía ser capaz de relacionarme y de pronto descubría que no lo era...




Sentía mi respiración entrecortada, tenía ganas de gritar ¿Qué estaba pasando conmigo? algo malo debía de haber en mí para que me viera rodeada de “personajes” salidos de películas de terror, además ese no era el único problema, si realmente Georg era un... hombre lobo... entonces eso significaba que él y Bill eran algo así como enemigos ¿Acaso Georg conocía la verdadera identidad de Bill? Si no era así, yo tenía que hacer hasta lo imposible por evitar que lo supiera, no podía poner en peligro a Bill y a su familia, menos después de haberme tratado y aceptado en su familia tan bien como lo habían hecho todo este tiempo; tenía mil preguntas en la cabeza, aún así hice mi mayor esfuerzo para disimular mis nervios y prestar la mayor atención posible a las clases.




Para mi mala suerte el sol brillaba en todo su esplendor como pocas veces, que ironía, así que Bill no pasó por mí y conduje mi auto hasta la escuela.




Intentaba responder los exámenes pero a mi mente solo se venían recuerdos de la noche del sábado cuando Georg entró por mi ventana, de la salida a la playa y de la noche en que Bill me había mordido, pero finalmente logré responder los exámenes, esperaba haberlo hecho bien.




La hora del receso la pasé con Kelly y Gus, sentía ganas de hablar con ella, sentía que ella ya sabía algo de lo de Georg, pero me arrepentí cuando recordé que él no podía revelar su verdadera identidad, tal vez yo estaba alucinando y Kelly no sabía nada y yo no podía traicionar la confianza de Georg, así que me quedé callada y seguí disimulando que nada pasaba.


En cuanto sonó el timbre de salida me apresuré a cruzar el estacionamiento hasta donde estaba mi auto, no tenía ganas de nada más que de estar sola en mi habitación, tenía muchas cosas en que pensar, además lo último que quería era toparme con Georg en ese momento.




En cuanto llegué me puse a preparar la cena, tal vez eso me distraería un poco, casi lo conseguí pero me sentía agotada así que subí a mi cuarto y me senté en el banquito de mi tocador, me miraba al espejo, no podía creer lo mucho que había cambiado mi vida desde el día que había llegado aquí pero mi rostro seguía siendo igual de simple como siempre, tomé mi anillo de plata y lo retiré de mi dedo, era desconcertante la sensación que me provocaba cada que me lo quitaba, me sentía realmente extraña, pero no podría decir con exactitud de que se trataba.




Tenía que saber de donde había salido y que significaba ese símbolo al reverso ¡Que extraño! lo más lógico era que hubiera tenido el grabado al frente como cualquier otro, puse el anillo sobre el tocador.




Los párpados se me cerraban así que recargué la cabeza sobre mis brazos y cerré los ojos, sentí que me quedaba dormida y al poco rato comencé a soñar, en mi sueño estaba parada frente a una ventana abierta pero con unas cortinas oscuras y corridas así que las tomé y las abrí un poco, me sorprendió lo difícil que me resultó tocarlas y todavía más alzarlas estaban tan pesadas, me encontraba en una planta alta, quizá en el segundo piso de alguna casa, podía ver una parte del bosque y hasta podía aspirar y sentir la frescura de los árboles, era como estar realmente en persona, dejé caer nuevamente las cortinas y me giré para ver lo que había a mi espalda, por un momento no supe donde estaba pero después me di cuenta que era la habitación de Bill




-¿Beth?- me dijo y yo giré para verlo, Bill me miraba extrañado




-¡Hola!- dije sonriéndole


-¿Qué haces aquí? ¿Cómo llegaste...?- me encogí de hombros, se supone que los sueños son así, uno no elige como o con quien quiere soñar ¿No?




-Más bien ¿Qué haces tu en mi sueño?- le dije riendo




-No Beth, esto no es un sueño, tu estás aquí en mi casa, te estoy viendo pero eres... no sé, te ves como... transparente- me dijo con el ceño fruncido




-¿Transparente? ¿Cómo?




-mmm... sí. ¿Recuerdas lo que estabas haciendo antes de llegar acá?




-Solo estaba dormida...




-¿Beth te quitaste el anillo?- dijo señalando mi mano




-¡¿Beth?! ¡Teléfono!- gritó Arthur y fue como si una mano me empujara sacándome de la habitación de Bill y devolviéndome a la mía, rápidamente tomé el anillo, me lo puse y bajé las escaleras tratando de normalizar mi respiración




-¡Sí, papá! – dije casi jadeando


-Te llaman por teléfono... es Kelly- dijo tapando con una mano el auricular




Le hacían falta unos apuntes para el examen de mañana y pasaría más tarde a mi casa para que se los prestara, así que me apuré a darles un repaso antes de que llegara, pero no dejaba de pensar en el “sueño” ¿De verdad era un sueño? parecía tan real...





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1000 disculpas por la tardanza pero bueno, espero que esto no les este aburriendo =P y si es así pues les agradecería que dejaran comentarios, críticas, consejos, etc pliss!!!
en compensación subiré 2 capis solo que será sin imagenes... sorry no ando muy inspirada jeje!!!

Kusses!!!



20 ago 2011

Capítulo 23:

--------Narra Bill-------




Al día siguiente fui a ver a Beth, pasaríamos juntos el día en mi casa como cada sábado, hoy la ayudaría a prepararse para los exámenes finales que eran la próxima semana. Cuando bajé de mi auto esperaba encontrarme con sus pensamientos, pero nada de eso pasó, de nuevo había un completo silencio por su parte, toqué el timbre y después de besarnos me invitó a pasar, nos sentamos en la sala, yo la miré con un poco de frustración, me hubiera gustado saber lo que pensaba


-Lo siento- dijo encogiéndose de hombros –No sé, dirás que estoy loca... pero me sentía extraña sin el anillo, como... vulnerable


-Está bien, no importa- le sonreí y le acaricié la mejilla mientras se acurrucaba entre mis brazos, no me importaba, solo quería que ella se sintiera bien -¿Hablaste con Arthur?


-Sí, pero dice que no sabe de quién es- suspiró –La verdad me dio la impresión de que le incomodó mi pregunta, no sé, como si no quisiera tocar el tema, pero me pareció sincero cuando dijo que no sabia de donde había salido el anillo


-Bueno, tal vez tu mamá sí lo sepa, quizás ella te lo puso cuando se mudaron a Baden


-Sí, es cierto. Creo que sería buena idea aprovechar las vacaciones para visitar a mi mamá, aunque- dijo bajando la mirada –no creo que Arthur quiera...


-¿Qué no quiera que veas a tu mamá?


-No- dudó pero finalmente lo dijo –mmm... no creo que pueda pagar mi boleto de avión


-Sabes que ese no es un problema, yo puedo...


-No, no por favor, sabes que no puedo...- dijo incorporándose


-Bueno, entonces acéptalo como mi regalo de fin de cursos- le interrumpí -y... por el mes que cumplimos- le puse una cara de súplica a la que sabía que no se podía negar y ella me sonrió


-Está bien


-¿Y cuando nos vamos?- le pregunté


-¿Tu irás conmigo?- dijo abriendo la boca


-Bueno, si tú quieres claro


-¡Claro que sí!... solo que no puedo decirle a papá que iremos juntos hasta Francia, no me dejaría, no le digas nada ¿Ok?


-Ok, como quieras


El resto de la tarde la pasamos en mi casa. Llevé a Beth a la habitación donde están nuestros instrumentos, me senté y ella junto a mí, comencé a tocar y cantarle una canción que había compuesto para ella:


(Dar play)




Ich halt mich wach
für dich
Wir schaffens nicht beide
Du weißt es nicht
Ich geb mich jetzt für dich auf
Mein letzter Wille hilft dir raus
bevor das Meer unter mir zerbricht
Ich glaub an dich



(Me mantengo despierto
Por ti
No podemos lograrlo los dos
Tú no lo sabes
Ahora me rindo por ti
Mi última voluntad te ayudará a salir
Antes de que el mar se parta debajo de mí
Yo creo en ti)






Du wirst für mich immer heilig sein
Ich sterb für unsere Unsterblichkeit
Meine Hand von Anfang an
über dir
Ich glaub an dich
Du wirst für mich immer heilig sein



(Tu siempre serás sagrada para mi
Muero por nuestra inmortalidad
Mi mano está desde el principio
sobre tí
Creo en ti
Tu siempre serás sagrada para mi)






Du brichst die Kälte
wenn du sprichst
Mit jedem Hauch von dir erlöst du mich
Wir sehen uns wieder irgendwann
Atme weiter wenn du kannst
Auch wenn das Meer unter dir zerbricht
Ich glaub an dich



(Rompes el frío
cuando hablas
a cada respiración tuya
me salvas
Nos volveremos a ver algún día
Sigue respirando mientras puedas
Incluso cuando el mar se rompa debajo de ti
Yo creo en ti)






Du wirst für mich immer heilig sein
Ich sterb für unsere Unsterblichkeit
Meine Hand von Anfang an
über dir
Ich glaub an dich
Du wirst für mich immer heilig sein
Heilig sein
heilig sein
heilig sein
heilig sein


(Tu siempre serás sagrada para mi
Muero por nuestra inmortalidad
Mi mano está desde el principio
sobre ti
Creo en ti
Tu siempre serás sagrada para mi
Serás sagrada
Serás sagrada
Serás sagrada
Serás sagrada)






Ich schau durchs Meer
und seh dein Licht
über mir
Ich sinke
ich sinke
weg von dir
Schau mir nicht mehr hinterher
Glaub an dich
Ich glaub an dich


(Miro a través del mar y veo tu luz sobre mí
Me hundo
Me hundo
Lejos de ti
Después no me mires
Creo en ti
Yo creo en ti)






Du wirst für mich immer heilig sein
Ich sterb für unsere Unsterblichkeit
Meine Hand von Anfang an
über dir
Ich glaub an dich
Du wirst für mich immer heilig sein
Du wirst für mich immer heilig sein


(Tu siempre serás sagrada para mi
Muero por nuestra inmortalidad
Mi mano está desde el principio
sobre tí
En algún momento el mar te traerá a mí
Creo en ti
Tú siempre serás sagrada para mí
Tú siempre serás sagrada para mí)


Cuando dejé de tocar varias lágrimas bajaban por sus mejillas, yo las sequé con mis labios, la rodeé con mis brazos y permanecimos así por un buen rato, escuchando solamente nuestras respiraciones. Realmente Beth era lo más sagrado para mí.




Por la tarde mis hermanos se unieron a nuestro “círculo de estudio”. Me sentía tan bien de saber que ellos la habían aceptado, sobre todo Tom, siempre hemos sido muy unidos y me hubiera sentido realmente triste si Beth y Tom no congeniaran.











------Narra Beth-------



Tenía una sensación muy extraña cuando me quité el anillo, así que cuando ya estaba en mi cama lo tomé de la mesita y me lo volví a poner, al otro día desperté muy temprano, eso era algo que detestaba ¿Por qué me costaba tanto trabajo levantarme temprano para ir a la escuela? y los fines de semana me despertaba casi antes de que amaneciera, humg, ni hablar aprovecharía el tiempo para limpiar un poco la casa y preparar el desayuno.


-Papá ¿Tu sabes por qué tengo esto?- dije señalando mi anillo, mientras estábamos sentados a la mesa desayunando


-No- dijo secamente


-¿Era tuyo o de mamá?- esperé su respuesta pero no llegó -¿Era tuyo o de mamá? ¿Por qué tiene un dragón grabado al reverso?- insistí


-No, de verdad Beth, no sé de quien es- dijo algo incómodo -¿Por qué tanto interés?


-Por nada... solo curiosidad, siempre ha estado conmigo y quería saber de quien era- mentí, no podía decirle “Lo que pasa es tengo curiosidad por saber qué es, ya que cuando me lo quito, mi novio vampiro puede escuchar mis pensamientos” no quería ser la responsable de provocarle un infarto.


Después llegó Bill, venía por mí para ayudarme a estudiar, iríamos a su casa. Le dije que mi papá no sabía nada del anillo y me propuso que hiciéramos un viaje juntos a París para ver a mi mamá aprovechando las vacaciones y de paso preguntarle a ella, al principio me negué no podía aceptar que me diera un regalo tan costoso, pero me convenció con su hermosa sonrisa y cuando me dijo que iríamos juntos, claro eso no se lo pienso decir a Arthur o me encerrará para que no me vaya.


El tiempo se me fue rapidísimo, era tan divertido estar con ellos. Pero el mejor momento del día había sido cuando Bill me cantó una hermosa canción, su voz suave y cálida parecía envolver cada palabra en una caricia que me llegaba hasta lo más profundo del alma, no pude evitar que algunas lágrimas rodaran de mis ojos, pero él las limpió con sus labios mientras me besaba tiernamente, esto era como estar en el cielo. No quería separarme nunca de él, aún cuando eso significara convertirme en... vampiro.


Bill me trajo de regreso por la noche y después de cenar mi papá y yo vimos un rato la tele y aproveché para mencionarle que quería visitar a mi mamá en vacaciones, tal como me lo esperaba dijo que no podía pagar el boleto, yo le dije que no se preocupara que solo me diera una parte y para el resto ocuparía mis ahorros, claro que el no tenía ni idea de que mis ahorros no alcanzaban ni a cubrir la mitad, pero bueno, al final aceptó. Me levanté del sillón y subí las escaleras mientras le deseaba buenas noches a mi papá.



Caí rendida mientras tarareaba mi canción y después no supe más de mí, hasta que escuché un ruido extraño, un chirrido como de uñas arañando un cristal, estaba todavía dormida, así que parpadeé un poco para tratar de aclarar mi visión y me di cuenta que todavía era de noche, me levanté tambaleándome por el sueño, sentía que los párpados se me cerraban, pensaba que el ruido provenía de mi ventana, tal vez no la había cerrado bien, cuando estuve delante de la ventana, el pánico se apoderó de mí, en el árbol de al lado había una figura oscura balanceándose, di un paso hacia atrás y estaba a punto de gritar cuando escuché una voz conocida


-¡Beth! -me gritó -¡Hey Beth! ¡Abre la ventana!


Con manos temblorosas por el susto intenté abrir la ventana


-¿Qué estás haciendo? ¡Vas a matarte!- le dije cuando noté que Georg colgaba de las ramas del árbol, éstas eran las que arañaban mi ventana


-¡Hazte a un lado!- me dijo mientras seguía balanceándose más como si estuviera tomando impulso para arrojarse sobre mi ventana ¿Estaba loco? ¿Acaso quería suicidarse delante de mí? Pues cuando me di cuenta ya estaba dentro de mi recámara, estaba tan adormilada que no lo vi


-¡Vete! Arthur puede venir...


-Vengo a pedirte perdón... lo siento de verdad, no podía dejar las cosas así...


-Está bien ¿Pero no puede ser mañana?- le interrumpí mientras trataba de mantener los ojos abiertos


-No Beth, tiene que ser ahora... quiero explicarte todo, pero no puedo- dijo llevándose las manos a la cabeza en un acto de desesperación –Mira ¿No has tenido nunca un secreto que no puedas contarle a nadie?- pensé de inmediato en los Kaulitz, pero no respondí


-Estoy en una situación así... pero no quiero que pienses que no quiero contarte, claro que quiero y lo haría si fuera por mí... lo que pasa es que no debo- dijo, parecía enredado en sus propias palabras ¿O tal vez era el sueño que yo tenía? –Bueno, realmente ya lo sabes ¡te lo conté todo!


-¿De qué me hablas?


-¡Yo no te lo puedo decir, pero tú sí puedes adivinarlo!- dijo con una sonrisa


-¿Qué quieres que adivine?- dije confundida


-¡Mi secreto! Puedes hacerlo porque conoces la respuesta ¿Recuerdas qué hicimos el día de tu cumpleaños?





-mmm... fuimos a la playa, dimos un paseo los 4 y... -él parecía ansioso por que continuara –me contaron leyendas de Greifswald para asustarme...


-¡Ésa es la respuesta! ¿Las recuerdas?



-Georg, no puedo entender tus acertijos a media noche...


-Esta bien, es cierto... pero estoy seguro que mañana lo entenderás- me dijo dándome un beso en la mejilla y de pronto salió por la ventana tan rápido como entró, yo me volví a aventar a mi cama ¿Qué se supone que tenía que adivinar? y ¿Qué tenían que ver las leyendas con su comportamiento?




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Danke x leer!!!


13 ago 2011

Capítulo 22:

Hallo!!! aki les va otro cap...
de verdad espero ke les este gustando la historia...
plis dejen sus comment!!!







------Narra Bill------






Beth seguía preocupada por el repentino cambio de Georg, ya había pasado casi un mes y él cada vez se distanciaba más, podía ver en sus pensamientos que le enojaba y le entristecía alejarse de sus amigos, él consideraba a Gustav como un hermano y a Beth... bueno, no es algo que me guste saber pero él estaba enamorado de ella y debo reconocer que era un amor sincero, aunque no tan grande y profundo como el que yo siento por ella, obvio.




Ella y Gustav pensaban que tal vez estaría metido en problemas, últimamente pasaba prácticamente todo el tiempo con Dave, el hermano de Monika, que iba en último grado, creían que tal vez ellos estuvieran metidos en problemas con drogas y eso los preocupaba mucho.




A Georg no le agradaba tener que pasar tanto tiempo con Dave y sus amigos Ernest y Frank, pero no tenía otro remedio, ahora ellos eran la “nueva” manada de Greifswalder Bodden y mientras Gustav no cumpliera la mayoría de edad y no comenzara su transformación, Georg estaba obligado a ocultarle la verdad, así fue como comprobé que Gustav también era un descendiente de los licántropos, hurgando en los pensamientos y recuerdos de Georg, aunque realmente no me gustaba hacerlo pero tenía que saber a que atenerme.




A la hora del receso Beth y yo subimos a nuestro “escondite” como ella le dice, y ahí me contó que pensaba ir a buscar a Georg, estuve a punto de pedirle que no fuera, es más casi quería prohibirle que se le acercara, era por su seguridad claro, pero después me di cuenta que si hacía eso ella iba a querer saber más y yo no podía revelar el secreto de la manada, así que no me quedó de otra más que pedirle que tuviera cuidado y que no presionara a Georg para que hablara, no sé mucho de hombres lobo, pero lo poco que sé es que son bastante inestables, volubles emocionalmente y su temperamento suele ser explosivo, ella asintió y me sonrió.




Durante toda la tarde estuve bastante preocupado, tenía ganas de ir a buscar a Beth, pero no podía acercarme a ese lugar, literalmente sería irme a meter a “la boca del lobo”, así que decidí merodear por la casa de Beth para asegurarme que regresaba sana y salva, me quedé entre los árboles hasta que ella se quedó dormida, parecía cansada y bastante triste, tanto que cayó rendida en la cama sin taparse y dejando la luz prendida, así que no tuve más remedio que entrar por la ventana de su cuarto para cobijarla y apagar la luz, se veía tan dulce en su cama que me dieron ganas de acurrucarme junto a ella y velar su sueño, pero me obligué a marcharme.




Al día siguiente pasé por ella para ir a la escuela y la invité a cenar, hoy cumplíamos 1 mes de novios y quería prepararle una sorpresa, había reservado la terraza del restaurante para nosotros solos. Durante el almuerzo Mila prácticamente le rogó para que le dejara arreglarla para la cena y Beth terminó aceptando, es que en serio ¡hay que tenerle miedo a Mila cuando se le ocurre algo! Ya podía ver en su mente todo lo que tenía planeado para Beth, iban a recorrer varias tiendas.




Pasé la tarde con mis hermanos, hacía un rato que no nos retábamos a una pelea, de vez en cuado era bueno para no olvidar las técnicas de combate, no es que pensáramos enfrentarnos a un ”ejército” de vampiros, pero era bueno mantenerse en forma por si acaso y además era divertido, Tom era tan fuerte que podría hacernos puré a Andreas o a mí, pero Andreas era tan ágil y veloz que parecía escurrírsele de las manos y bueno, pues yo tenía a mi favor que podía conocer los movimientos que ellos harían en el preciso instante en que lo pensaban y podía anticiparme, así que por lo regular nunca había un ganador.










Cuando llegó la hora de ir por Beth, estacioné mi auto frente a su casa y esperé que saliera, cuando lo hizo me quedé impactado, Beth es atractiva aunque sin parecer una modelo, su belleza es un tanto “extraña” y creo que proviene principalmente de sus ojos color chocolate intenso, pero en ese momento hubiera hecho parecer fea a cualquier otra chica que se pusiera junto a ella, la tomé de las manos y le entregué una rosa roja mientras la veía con mis ojos casi saliéndose y mi boca abierta, se veía tan sexy con ese vestido negro que hacía resaltar aún más la palidez de su piel y esa provocativa abertura que llegaba hasta su cadera, sentí que mi respiración se detenía, le abrí la puerta y rodeé el auto para tomar mi lugar mientras me reía para mi mismo al darme cuenta en la mente de Mila que ella había escogido un vestido que cubría el cuello de Beth para que no notara el flujo sanguíneo de sus arterias pero la abertura dejaba al descubierto otra arteria muy importante y con un flujo de sangre igual... o más apetitoso en la entrepierna de Beth.


Pasamos el rato riendo de tonterías entre caricias y besos, Beth estaba muy emocionada, me agradeció por la cena, dijo que nunca le habían dado una sorpresa como esta, así que estaba feliz y yo más, ya que ese era mi propósito, hacerla feliz ¿Qué no haría por ella, amándola como la amo?




Comencé a acariciar su mano y a jugar con el anillo como otras veces




-¿Quién te lo dio?- le dije mirando el anillo




-No lo sé, creo que nací con el- me dijo riéndose, adoraba la forma en como se le curvaban los ojos cuando sonreía


-Quizás... – respondí riendo también -¿Era de tu mamá?




-Tal vez sí, cuando era niña lo traía colgado en una cadenita de plata y en cuanto me quedó en el dedo me lo puse y no me lo quité nunca, ni para bañarme- dijo encogiéndose de hombros y comenzó a girarlo ella también mientras lo iba sacando lentamente de su dedo






-¡Beth!...- jadeé






Ella alzó la vista para verme con el anillo en la palma de su mano, yo tenía la boca abierta, Beth se asustó y pude escuchar “¿Qué pasó?”  en la mente de ella






-No, no te asustes, no pasa nada- le dije, ella frunció el ceño, “no he dicho que esté asustada y... ni siquiera he hablado”  escuché en su mente






-Ya lo sé, lo que pasa es que... puedo escuchar tus pensamientos- le respondí




-¡¿Cómo?!- me dijo abriendo la boca por la sorpresa






-No lo sé, creo que es el anillo...- ella regresó el anillo a su sitio y de nuevo hubo un silencio mental en ella –Ya no puedo escucharte, eso quiere decir que sí es el anillo lo que...




-¿Estás seguro que pudiste leer mi mente?- me interrumpió




-Sí, me tomó por sorpresa pero era tu voz, la reconocería en cualquier parte- dije tomándola de la mano, ella hizo un movimiento y con la otra mano volvió a quitarse el anillo, de nuevo varios pensamientos provenientes de Beth me bombardearon, era una sensación extraña (creo que ya me había resignado a su silencio) pero muy placentera. Observamos el anillo detenidamente, por fuera era completamente liso, era solo un arillo delgado de plata, pero por dentro tenía un grabado muy pequeño, la vista de Beth no podía apreciar ciertos detalles pero mi vista de vampiro sí, así que ella me lo pasó para que yo “descifrara” el grabado, era una especie de dragón o algo así, lanzando fuego por el hocico, Beth dijo que no tenía ni idea de que podría significar eso.






Durante el trayecto en el auto hacia su casa sus pensamientos no cambiaron, casi la mayoría eran de asombro y miedo, además tenía puesta casi toda su atención en el anillo




-No te preocupes vamos a averiguar como funciona este anillo- le dije para calmarla




-Es que... no entiendo... tal vez Arthur sepa de donde salió esto- dijo mirando el anillo en la palma de su mano- Mañana hablaré con él- dijo mientras yo le ofrecía mi mano para salir del auto, yo asentí, Arthur ya nos estaba esperando de pie, detrás de la ventana y en cuanto nos vio abrió la puerta, después de despedirme de él y agradecerle por dejar a Beth que cenara conmigo me marché a mi casa.




Yo también tenía muchas preguntas con respecto al anillo, no podía creer que fuera la causa de la “inmunidad” de Beth hacia ciertos poderes vampíricos ¿Qué otras sorpresas nos traería?






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Espero que nos les parezca aburrido... a mi me lo pareció un poco repetitivo pero bueno...
Kuses!!!